No cabe duda de que no todas las culturas del mundo viven la incertidumbre de la misma manera. En el mapamundi de la incertidumbre se evidencia que nosotros no toleramos demasiado bien la falta de certeza y que entramos en stress en cuanto creemos que la incertidumbre puede venir.

Durante años nos han hablado de la zona cómoda. Que nos quedamos en la zona cómoda. Pero no nos han dicho que la zona cómoda es todo menos cómoda y segura. Es la zona donde se muere. Porque en realidad no es zona cómoda sino ZONA CONOCIDA O DE CERTEZA. Y a veces preferimos la certeza de lo ya conocido, del hábito, de la rutina… aunque sea perjudicial para nosotros. Al fin y al cabo es un “mal conocido”.

La tendencia automática humana a no perder, la aversión a la pérdida, el jugar a no ir para atrás, a no perder lo logrado, a no renunciar a lo sabido…nos mantiene en la escasez, una escasez elegida por temor. Quizá por miedo a lo no conocido, a no saber, a ser incapaz. El “no soy, no se, no puedo” acojona. Temor a perder la identidad, lo que nos da seguridad. Todo ello exige una nueva conciencia para trascenderlo ya que nuestro cerebro exagera los miedos.

Aquellos que conservan la calma y la serenidad en momentos de zozobra son los únicos capaces de dar una respuesta adaptativa. Las neurociencias nos han demostrado que si se entra en estrés, el miedo, el enfado o la tristeza modifican el riego sanguíneo y la bioquímica  del cerebro y nos condena a una respuesta de supervivencia, a repetir el automatismo de protegernos o reaccionar como “pollos sin cabeza”.

Pero podemos ser conscientes de que al entrar en terrenos desconocidos, la incompetencia y el desconocimiento duraran poco, porque tenemos una gran capacidad de aprender. Mas de la que creemos. Basta ponerse fuera de los límites propios para que afloren poderes que ni nosotros sabíamos que estaban en nosotros. Nuestro verdadero potencial emerge mas allá de los límites.

Mas que gestionar el conocimiento y las competencias, es clave liderar nuestro estado emocional cuando estamos con desconocimiento e incompetencia.

Innovar es crear incertidumbre y nuevos problemas, nuevas preguntas y nuevas posibilidades.

PREFERIMOS LA CERTEZA DE LA ESCASEZ A LA INCERTIDUMBRE DE LA ABUNDANCIA

A ver si tanto incidir en la escasez nos vamos a sentir cómodos en ella y nos condenemos a repetirla habiendo enormes posibilidades de abundancia…eso si, corriendo algún riesgo y con bastante incertidumbre.

No se trata de acertar siempre sino de jugar las posibilidades y crear nuevas realidades

¿Que prefieres, la certeza de la escasez o la abundancia posible? Tu decides,

Mi foto

Tomas Elorriaga

Director

BANPRO

http://www.banpro.es/

Anuncios