Hemos estado analizando en otros posts la naturaleza emocional del aprendizaje y de la transformación personal. https://tomaselorriaga.com/2018/03/23/tu-transformacion-es-emocional/

¿Desde que emociones podemos aumentar el aprendizaje?

La curiosidad, una emoción esencial pero bastante desconocida, parece clave en el aprendizaje e innovación.

https://tomaselorriaga.com/2018/03/25/el-rol-de-la-curiosidad-en-tu-transformacion/

Hay estudios científicos que den evidencias?

Desde hace muchos años se sabe que el hemisferio derecho e izquierdo de nuestro córtex cerebral es diferente en muchos aspectos. Se destaca que el hemisferio izquierdo procesa el pensamiento lógico, lineal, el lenguaje, lo matemático…mientras que el derecho procesa lo emocional, reconocimiento de caras, lo no lineal, creativos, abstracto, simbólico…

Goldberg y Costa, Delis, Bryan y Hale… describen algunas diferencias importantes entre ambos hemisferios:

  1. Las Áreas Sensoriales y Motoras del hemisferio izquierdo son mayores que en el hemisferio derecho en el que las Áreas Asociativas son mayores.
  2. El ratio de materia gris (cuerpo de las neuronas y fibras no mielinizadas cortas) y de materia blanca (fibras mielinizadas largas) es mayor en el hemisferio izquierdo que en el derecho. Mas materia gris en el izquierdo y mas sustancia blanca en el derecho.
  3. El hemisferio izquierdo parece tener mas conexiones intramodales, mas de detalle y pensamiento convergente mientras que el hemisferio derecho mas conexiones intermodales, pensamiento mas global y divergente.
  4. El hemisferio izquierdo procesa estímulos mas simples y actos motores sencillos , mientras que el derecho procesa estímulos mas complejos.

Goldberg y Costa sugieren que el hemisferio derecho se encarga de gestionar las novedades cognitivas y el hemisferio izquierdo las rutinas.

Es decir, cuando aprendemos algo nuevo lo hacemos más con el cerebro derecho y cuando repetimos rutinariamente el hemisferio izquierdo está mas activo ya que en él almacenamos aprendizajes.

La capacidad de imaginar lo que no existe, esa forma de mirar lo nuevo y ver lo ausente o lo oculto,  esa capacidad de gestionar la novedad, es mas propio de personas con una mayor actividad cerebral en el hemisferio derecho. Pueden ser personas mas emocionales, capaces de sorprenderse ante lo nuevo y de tener una curiosidad para buscar, encontrar y aprender novedades.

Personas que se comportan de forma mas libre y abierta, menos atrapadas por las fuertes rutinas del cerebro izquierdo, como les pasa a los niños, que no tienen pasado ni están condicionados,  se atreven a cuestionar, se lanzan a preguntar y a indagar con curiosidad.

La innovación a nivel personal de cada uno (reinventarse o renacer) y la innovación empresarial (producto, proceso, modelos de negocio) parecen necesitar de ambos hemisferios.

Cuando creemos que lo sabemos todo sobre todo, que nos conocemos profundamente a nosotros mismos, que no tenemos nada que aprender, cuando tenemos mucha experiencia acumulada en nuestro hemisferio izquierdo lleno de rutinas antiguas de un mundo que ya no existe, puede ser un buen momento de cuestionarlas.

Nuestras creencias, lógicas y automatismos del hemisferio izquierdo son del pasado y en un mundo que cambia rápido, pueden ser un gran obstáculo, la experiencia pasada se convierte en rutina actual… y es momento de vaciar, de desaprender, para que se deje espacio a que entren novedades sobre uno mismo y novedades del mundo exterior a través de emociones como la curiosidad y la sorpresa.

Cuando las personas y los profesionales ganamos años, lo conocido, la experiencia, lo automatizado y rutinizado es mucho.

  • “Un experto es aquel que sabe cada vez mas sobre menos cosas hasta que sabe absolutamente todo acerca de nada”
  • “Cuando un experto asegura que algo es posible, suele tener razón. Cuando afirma que algo es imposible, suele estar equivocado.”- dice la ley de Murphy

La Sabiduría es la capacidad de responder con una amplia gama de rutinas diferentes y complementarias ante la novedad, aunque la siento mas relacionada con conectar conceptos y aprender, que con el almacenamiento de viejas rutinas del pasado.

Muchos operamos desde el hemisferio izquierdo, desde lo conocido, desde nuestros hábitos automatizados y consideramos que lo nuevo y desconocido es inquietante, molesto o directamente peligroso.

Si sabemos gestionar estas emociones de preocupación y ansiedad ante la novedad o lo desconocido, si somos capaces de reducir la actividad analítica del hemisferio izquierdo, si pudiéramos relajar nuestro cuerpo ante lo nuevo y nos abrimos a lo diferente e imprevisible desde la curiosidad, lograríamos ser todo lo que podríamos ser.

Dedica tiempo a ver cosas que no entiendes, mantente joven y despierto, sal de tu rutina y automatismos, regula tu respiración, trata de estar en ondas cerebrales alfa y theta, reduce tus juicios críticos de tu mente analítica contra lo desconocido e imprevisible y aprende a sacar lo máximo de ti mismo.

¿Que estrategia de aprendizaje e innovación deseas utilizar para ser la mejor versión de ti mismo?

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novedad y rutina

 

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El aprendizaje y la transformación, sin menospreciar a la parte cognitiva, tienen una profunda base emocional. (Javier Elorriaga Bilbao en su libro Ingeniería Humanística 2000).

Javier Elorriaga Bilbao (1935-2014) demostró que el aprendizaje aumentaba cuando se involucra al cuerpo, es decir, que tomar parte, sentir, tocar y hacer en interacciones con los demás…. aumenta tanto el aprendizaje como el recuerdo mucho mas que solo ver y oír. Por tanto la dimensión clave del aprendizaje es corporal, emocional a inconsciente. (La Ingeniería Humanística es una disciplina que combina conocimientos y metodologías de la Inteligencia Emocional, Psicología Positiva, Entrenamiento y Neurociencias para ayudarnos a comprender los procesos de aprendizaje y transformación a nivel personal, educativo, empresarial y social.)

La importancia de gestionar la atención

Disponemos de la atención como una brújula, como un mecanismo de orientación. Tenemos una atención inconsciente biológica que se orienta automáticamente a lo que se mueva, se oiga, se sienta… pero es la atención consciente la que necesitamos para aprender y evolucionar.

La atención consciente es necesaria para que veamos lo que miramos, para que escuchemos lo que oímos, la atención es necesaria para entender lo que escuchamos, para aprender y para que recordemos lo aprendido. La atención es una capacidad limitante por su escasez y si algo no tiene el enfoque atencional no existe, no se escucha, no se ve, no se aprende y no se memoriza.

En un entorno estresante , la atención se dirige hacia lo peligroso o amenazante, desapareciendo al instante de otros estímulos potencialmente interesantes y la curiosidad y el aprendizaje desaparecen.

Solemos a veces prestar atención a lo que hacemos aquí y ahora pero para aprender necesitamos una atención anticipatoria, buscadora y alimentada por una o varias emociones agradables que hacen de guía, de movilizadoras y de atractores.

La atención es una ventana que se abre por dentro de cada persona. Cada uno elige libremente donde la pone y no puede estar en varios sitios en el mismo espacio-tiempo.

La atención no se pide, la atención no se exige, ni se impone…no podemos obligar a estar atentos, el interés  no se fuerza, sino que se despierta, se causa y se genera a través de emociones como la sorpresa y la curiosidad.

curiosidad

¿Desde que emociones podemos mejorarnos o transformarnos?

La sorpresa por ejemplo, es clave porque es un mecanismo biológico automático de prestar atención con los 5 sentidos al estímulo sorprendente. Curiosamente, aunque es una emoción muy breve, te saca súbitamente de la rutina y el foco atencional se reduce al estímulo perdiendo temporalmente la capacidad de ser lógico, es decir, la información entra en nosotros sin pedir permiso. Por eso lo inesperado, lo diferente y la novedad resulta atractivo y es un buen antídoto de la rutina, de lo monocorde, homogéneo y de lo aburrido.

Aunque si a alguna emoción le debemos dar el peso mayor en el aprendizaje es a la curiosidad. No se escribe mucho sobre la curiosidad, de hecho, algunos no saben que es una emoción.

La tenemos por defecto de niños cuando preguntamos, miramos, tocamos…es la atracción que genera en nosotros lo nuevo, lo diferente…y es entonces cuando algo se convierte en interesante y puede llegar a ser una pasión vital.

La curiosidad resulta clave para la supervivencia. Los circuitos de la curiosidad son los mismos que usamos para buscar agua, alimento, sexo.. es decir, la curiosidad es un mecanismo biológico de supervivencia. Y dado que tiene el neurotransmisor dopamina como el sexo, alimento… es fuente de placer, es decir, aprender desde la curiosidad resulta placentero. Dado que la curiosidad muestra actividad en estructuras límbicas como el hipocampo y en el córtex prefrontal, existen evidencias del papel de la curiosidad en la memoria y en el aprendizaje.

La curiosidad es el Deseo de ver, observar, averiguar o investigar  algo con atención, son las ganas de escuchar, es el interés en saber, la motivación de probar y la expectativa positiva de hacer algo diferente ante situaciones de aburrimiento, duda, incertidumbre, desconcierto, problemas, incongruencias, contradicciones, paradojas…que nos hace buscar una información o conocimiento específico y guardarlo en nuestra memoria.

La curiosidad permite poner la atención fuera de nuestra conversación privada, permite alejarse de la “cháchara mental” imparable que tenemos con nosotros mismos, liberarnos de hacer juicios  y poner la atención en los objetos, en las personas o en los hechos que nos rodean…y en nosotros mismos. Podemos conectar con temas, personas u objetos sin juicio crítico previo, con foco abierto, con ansia de aprender… es el enfoque y la actitud ideal ante lo desconocido.

La curiosidad nos saca de la apatía y  nos impulsa a preguntar a otros y a preguntarnos a nosotros mismos “por que”, “como” y “para que”. Quien no pregunta no enriquece su punto de vista con la opinión de otros, no recoge nueva información de puntos de vista diferentes, no conecta con quienes piensan diferente…podría quedarse en un enfoque único, rígido y limitado. Las preguntas surgen en nuestro córtex cerebral y las verbalizamos después de que nuestro sistema límbico se ve activado por la dopamina y la serotonina.  Si el miedo nos frena o nos hace escapar, la curiosidad hace el efecto opuesto y complementario. La curiosidad nos hace movernos, nos activa y nos impulsa a la acción hacia lo desconocido, lo nuevo, lo incierto, lo misterioso…sin miedo, con apertura y deseo de aprendizaje.

Muchas personas se han instalado en su zona conocida, en lo que ya es, en lo que hay…y en esa falsa sensación de seguridad útil, desconectan su curiosidad, como si ya no fuera necesario aprender, como si ya no se requiriera descubrir, como si ya no hubiera nada que crear, nada que explorar o nada que innovar. Están literalmente viviendo en el pasado, cerrados al nuevo conocimiento y con respuestas rígidas no adaptadas a las nuevas realidades.

Frecuentemente tememos el futuro, tenemos miedo lo que vaya a suceder, pero el control del futuro no es posible ni tiene sentido, en cambio una actitud de apertura a la curiosidad y confianza, puede ser lo mejor para una respuesta adecuada a la situación que se nos presente.

Hazte cargo de como te sientes. Aprende a vivir con curiosidad

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Tomas Elorriaga

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“Cuando estamos en plena enfermedad y adversidad nos preguntamos por que. Por que ahora? Por que a mi? Por que?

Toda dificultad tiene una duración, pasa de largo. Algunas situaciones tienen solución y otras tienen un profundo aprendizaje.

Hasta la enfermedad y la adversidad tiene su parte buena
.
Pregúntate:
Para que ahora? Que me obliga o me impide hacer? Para que positivo me puede servir?

Una oportunidad para reconectarse a sí mismo . La enfermedad y la adversidad nos frena, nos paraliza, nos obliga a estar con nosotros mismos y mirar nuestro interior.

La enfermedad y la adversidad tienen que ver con nosotros, nos ayudan a mirar nuestro interior, a ver las partes más ocultas y más oscuras de nosotros mismos

Pero no desde la culpa, sino desde la aceptación e integración.

No somos culpables de la enfermedad ni de la adversidad, suponiendo que existan, pero si responsables de ser y hacer algo diferente.

Cuando pasa el tiempo vemos que aquello juzgado como malo fue lo mejor que nos podía haber sucedido y damos las gracias por ser mejores personas”

Tomas Elorriaga

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GESTION DE LOS ERRORES, PARTE I

Nuestra cultura, quizá muy enfocada en lo que sale mal, da mucha importancia a no cometer errores y a prevenir los fallos.

Cometer errores está demasiado penalizado en un mundo que cambia continuamente y al que nos debemos adaptar con mejoras, que siempre no salen bien a la primera.

Si encima las personas y organizaciones debemos innovar, si hay que meterse en caminos sin trillar, si debemos salir de la zona conocida a un espacio en el que somos parcialmente ignorantes e incompetentes, cometer algún error será lo mas normal.

Pero, quienes no cometen errores?

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Lo que interesa no es evitar los errores, porque puede generar lentitud e incluso parálisis en un mundo que va cada vez más rápido sino que debemos comprender que tienen una “intención positiva” y forman parte de nuestro aprendizaje.

¿Por que no poner la atención a lo positivo? ¿Por que no mirar lo que sale bien, a lo deseado y a lo que se hace por lograrlo?¿Por que el aprendizaje en base a los errores está tan poco considerado?

En cierta forma los errores no existen si se cumplen 5 condiciones. Lo veremos el próximas reflexiones cuando trabajemos las 5 claves de la gestión de los errores.

Si desea transformarse usted o la organización nosotros le acompañamos

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Tomas Elorriaga

Director

BANPRO, Innovación y Personas

 

 

No somos quienes creemos ser. Somos mucho más profundos y amplios de lo que creemos. Pero tenemos una venda en los ojos.

Entre lo que nos decimos a nosotros mismos y lo que nos han dicho los demás en la vida, nos hemos hecho una imagen de nosotros mismos. Pero no somos realmente nosotros ya que tiene unos límites que no son reales, son solo imaginarios.

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Hay una parte de nosotros que insiste en vernos individuales, separados de los demás, una parte que nos sobre-preocupa, se basa en el miedo, cree en el “enemigo externo”, en la enfermedad, culpabilidad y castigo, hace juicios sin parar, que cree en “el tener sobre el ser” y en el “yo gano y tu pierdes”. Es el EGO.

Es la parte de nosotros que nos dice que cambiar no merece la pena, que toda transformación será muy difícil y dolorosa, que vivimos en la escasez en vez de la abundancia, que es mejor “lo mío”, que “soy superior” y que nos hace pegarnos al pasado. Al EGO Txema Bilbao (RRHH de ITP) le llama “mini-yo” o “Txiki-nik”

Algunos apelan al miedo para influir a los demás, para alertar a sus EGOs y manipularles. la clave es lo que hacemos nosotros mismos.

Claves para crecer con menos EGO v4El Ego no nos deja ver que todo está realmente conectado, personas y organizaciones, a nivel personal y profesional, que nada es bueno o malo, que no hay nada externo a nosotros que nos pueda dañar, que hay abundancia, que podemos cambiar, que todo es para bien, que creamos nuestro mundo y a nosotros mismos.

Tenemos la capacidad de prestarle menos atención a nuestro EGO y reducir su poder, aumentar nuestra conciencia y ser responsables de nosotros mismos.

Considero clave para aprender, mejorar, crear buenos equipos, para innovar sin estar fotocopiando el pasado y para estar mas satisfechos y sanos.

Animo!!

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Tomas Elorriaga

tomas@banpro.es