Presentamos una investigación realizada en el 2013 por un Equipo de Banpro coordinado por Tomas Elorriaga sobre Cultura e Innovación desde una perspectiva planetaria.

 La riqueza y la innovación.-

Hace años que quedaron claras evidencias que la riqueza de las naciones no venía de los recursos naturales. A nivel de empresas ocurre lo mismo, los recursos no explican los resultados a largo plazo.

El mapamundi de la competitividad nos muestra un norte de Europa, Alemania, USA y Canadá muy prósperos junto con el despertar de China y Australia.

Imagen

Cada vez es mas obvio que la prosperidad proviene del talento de los profesionales que generan la capacidad de reinventar e innovar un modelo de negocio, una sociedad y todo un país.

Cuando se analizan cuales son los factores que mejor se correlacionan con la alta calidad de vida y prosperidad, la innovación surge como uno de los factores más importantes.

Imagen

Los países del mundo mas avanzados no solo tienen buenas infraestructuras, un entorno competitivo adecuado sino que se diferencian especialmente de su capacidad de generar valor a través de la diferenciación y la innovación.

  • ¿Cómo medir la Innovación y la cultura?.-

Solemos considerar la innovación como un hecho únicamente tecnológico y relacionado con el producto. Es uno de los falsos mitos de la innovación.

 En esta investigación de Banpro deseamos considerar la innovación desde una perspectiva mas amplia, sistémica e inclusiva.

Utilizamos indicadores del World Economic Forum del 2013-2014 que dispone del Innovation Sophistication Factor, que considera la innovación desde la investigación, inversiones en I+D+i, colaboración para la innovación, capacidad de investigadores e ingenieros, patentes PCT generadas…pero también desde el punto de vista de innovar en todo el modelo de negocio como sofisticación de la propuesta de valor, red de aliados para innovar, ventaja competitiva diferenciada, innovación de procesos, innovación en el marketing y delegación de autoridad en la organización.

No recuerdo que en los últimos años hayamos tenido una forma de medir la innovación tan completa. Nos felicitamos por ello.

El propósito de esta investigación no es considerar el impacto de las inversiones económicas en la innovación ya que cada vez queda mas evidente que las claves no son monetarias, por tanto consideramos aspectos culturales que se concretan en algunos valores como los propuestos por Hofstede: el Individualismo IDV, la Distancia al Poder PDI , la Aversión a la Incertidumbre UAI y la Masculinidad MAS.

Las sociedades y culturas de alto individualismo destacan por el “yo” sobre el “nosotros”, en los que la tarea esta por encima de las relaciones, cada uno busca satisfacer sus necesidades personales en vez de buscar la armonía del grupo.

Imagen

La distancia al poder alta es un valor que considera que es mejor generar relaciones de dependencia, marcar las diferencias con las estructuras jerárquicas y disponer de privilegios, sobre un índice de distancia al poder bajo basado en el respeto, la accesibilidad de responsables, la reducción de las desigualdades y las relaciones de interdependencia.

Las sociedades con alta aversión a la incertidumbre son ansiosas, donde trabajar duro es una virtud, se teme el conflicto, hay necesidad para lograr el consenso, evitar el fallo y se necesitan leyes, planes y normas. ¿O es mejor sociedades mas relajadas, en las que el conflicto se acepta sin temor, se acepta la discrepancia y hay menos necesidades de normas?

¿Es mejor culturas con valores dominantes competitivos de logro y éxito o mas femeninas centradas en la calidad de vida, cooperación y modestia?

  • Innovación y cultura: Resultados.-

La hipótesis es: “¿Se manifiesta una cultura innovadora exitosa en su orientación competitiva hacia la diferenciación, disponer de espacios de libertad, relajando la jerarquía, con equipos de innovación y baja aversión a la incertidumbre?”

En otras palabras, ¿Es mejor el valor colectivista o individualista para la innovación? ¿Alta o baja distancia al poder? ¿Alta o baja aversión a la incertidumbre?

Sobre si son mejores culturas con valores dominantes competitivos de logro y éxito o mas femeninas centradas en la calidad de vida, cooperación y modestia, los resultados no son claros. Ambas parecen ser igualmente necesarias.

En cuanto a la Distancia al Poder PDI, se muestra en la gráfica como evoluciona el indicador de innovación con los niveles de PDI.

Imagen

Cruzamos ambos datos de resultados de innovación y los valores de los 65 países del mundo seleccionados y obtenemos resultados que indican que las culturas de alta distancia al poder se correlacionan negativamente con la innovación. Mas distancia al poder supone menos innovación. Se confirma el daño que hace el control, la jerarquía y las relaciones de dependencia a la innovación.

La vieja pegunta de si es necesario un cambio organizativo y de gestión para innovar, tiene clara respuesta. Si se desea innovar, es claramente necesario un cambio organizativo, de estilo de liderazgo y de gestión.

Imagen

Por otro lado se confirma también el impacto negativo de la aversión a la incertidumbre. ¿No era la emoción el motor de la innovación?.

Con niveles altos de ansiedad, temor al conflicto y de evitar el fallo, llevan a que sea el miedo el motor emocional de la innovación. No es posible. El miedo es un motor poderoso pero limitante y los resultados de innovación son menores.

Imagen

Hasta este momento, se estaba cumpliendo la hipótesis pero los resultados indican que para 65 países del mundo, el individualismo se correlaciona positivamente con la innovación. ¿No era la innovación una actividad transversal de equipo?

Solo los tigres asiáticos logran altos niveles de innovación siendo colectivistas, quizá por su disciplina y su orientación al largo plazo. Los países occidentales innovadores del norte de Europa y USA son claramente individualistas. El dilema está servido: ¿Equipo o Individuo? ¿Colectivismo o Individualismo?

 Conclusiones sobre Innovación y cultura.-

Se ha repetido el estudio considerando diferentes tipos de innovaciones y competitividad de cada país y los resultados se repiten. Las mismas conclusiones se confirman tanto para las innovaciones tecnológicas como para las no tecnológicas, para innovaciones de producto como de modelo de negocio.

¿Sabiendo los valores de cada país, podemos dar indicaciones para que las personas, organizaciones y dirigentes sepan liderar la innovación con mayor acierto?  ¿Qué podemos hacer para innovar si nuestra cultura es del valor inverso al necesario?

La clave es sin duda la sistematización de la innovación, crear hábitos organizativos de la innovación, apoyados en transformaciones de la organización y la gestión.

Es clave la necesidad de gestionar nuestras emociones y de crear equipos basados en la autogestión junto con relaciones de interdependencia. Se necesita cambiar la emocionalidad en las organizaciones del miedo a la confianza y dejar espacios de libertad grupal e individual.

Tomas Elorriaga

BANPRO

tomas@banpro.es

Anuncios