1.Sistema de protección psíquica que nos separa. Si sufrimos un trauma, el mecanismo de defensa automático para sobrevivir es separar o eliminar los recuerdos, pensamientos, emociones y sensaciones corporales negativas para sacarlas del consciente. Por eso las causas de las molestias o enfermedades no son conscientes y no conectamos hechos emocionales con enfermedades.

2.Negación, desplazamiento o proyección automatizados. La persona niega, se resiste, proyecta a los demás, lo ve como externo y cree que no tiene nada que ver con ella. Realmente lo siente así, no lo hacen a posta y necesitan acompañamiento. Se mienten pero «cuando nos desconectamos del dolor, también nos desconectamos del placer»

proyeccion

3.El sistema límbico y el cuerpo no olvidan. Las creencias ocultas, las emociones ocultas, los hechos ocultos y las sensaciones ocultas al consciente están en la memoria implícita emocional y corporal inconsciente desde antes de nacer, se va acumulando ya que no olvida nada.

4.Se producen incoherencias pensamiento-emocion-lenguaje-acción. Hacemos, decimos, sentimos y pensamos conscientemente cosas que nuestro inconsciente no quiere sentir y hacer. Debemos vernos completos tanto a nivel inconsciente como consciente y entrar en coherencia emocional.

5.Antes de enfermar el cuerpo envía señales que no atendemos. La Dra. Rachel Carlton Abrams autora del Cuerpo es sabio, indica que hacemos oídos sordos a nuestro cuerpo, a nuestra inteligencia corporal y que debemos reconectarnos a él. El cuerpo no sabe mentir.

conecta sombra

Ante este mecanismo de separación automatizada es necesario una reconexión intencional permanente con nosotros mismos. http://www.humaning.es/

mi-jeta

Tomas Elorriaga

tomas.e@humaning.es

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Las empresas prefieren basar sus resultados en la innovación, nuevos modelos de negocio, nuevos productos y servicios, nuevos mercados y nuevos modelos organizativos y de gestión.

Todo el mundo está cansado de ver la cara bonita de la innovación, de mostrar casos de éxito quitando sus sombras, que aun siendo necesario resaltar lo positivo, esconden la cara oculta de la innovación. Llevamos muchos años mostrando el lado amable de la innovación, lo importante que es y estamos escondiendo la sombra de la innovación.

Todos vamos a tener que lidiar más con fracasos, proyectos que se bloquean, que empatan o pierden, con mas ilusiones que se apagan, con expectativas que no se cumplen… por que? Hay mas proyectos de fracaso que de éxito, mas errores que aciertos. Por cada éxito hay 10 fracasos.

¿Quién dijo que es mejor negar la adversidad? ¿Por qué es mejor no hablar del fracaso? ¿Para qué tapamos lo que no fue bien?

Ignorar y hacer como que no erramos, evitar hablar de lo que no funcionó o fingir como que no existe la sombra de la innovación…genera justo el efecto contrario. ES LA SOMBRA DE LA INNOVACION

Para acertar muchas veces hay que aprender, hay que errar… pero negamos, nos oponemos a lo no deseado, queremos evitar hablar de los errores, que nadie se entere que el proyecto ha sido un fiasco, tapemos los errores e incluso las desviaciones… escribimos las historias al final quitando los errores y lo que frenamos es el aprendizaje de la innovación, y por tanto, la misma innovación.

No se trata de juzgar a quienes lo intentaron, no se trata de ponerles en ridículo ni en el disparadero sino de ver lo que pasó con lo que parecía una buena idea y que los clientes estaban dispuestos a adquirirla.

sombra

Cuando negamos los errores, los tapamos, se eliminan conversaciones tabú sobre errores, se tratan de olvidar…cuando desaparecen de la luz, van a nuestra sombra, a nuestro inconsciente personal y organizativo. Sabemos que en la era de innovación constante, el fracaso es igualmente constante, porque lo uno va con lo otro, la luz va con la sombra. Si niegas la sombra, proyectas eso mismo, creas esa misma realidad. Lo que rechazas lo refuerzas, lo que criticas lo potencias, lo que niegas se manifiesta. Lo que aceptas e integras te transforma. De aquí, de esta sombra, aflora la culpa, la ira, se proyecta el miedo y la tristeza… que causan más de lo mismo.

Hablar de los fracasos aumenta el aprendizaje, hace creíbles a las empresas, humaniza los entornos de trabajo, potencia a los líderes de la innovación y libera del drama de la equivocación en la innovación. No se trata de evitar los fracasos, sino de acelerarlos, mostrarlos y aprender de ellos sistemáticamente.

Cuando se cuentan las historias de la innovación, con sus luces y sus sombras, empezamos a ir mas allá de nuestros, miedos, culpas y penas… y al integrar la dualidad y trascender la sombra, comienza a emerger la auténtica innovación.

Solo las organizaciones y profesionales que tienen un montón de fracasos han innovado de verdad, los han expuesto, los han agradecido y los han trascendido.

Lo mejor está por venir http://www.banpro.es/innovaci%C3%B3n

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Tomas Elorriaga

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